Este es un tema bastante controversial y especialmente en los tiempos en los que estamos viviendo, ya que las raíces mesiánicas han resucitado por así llamarlo y no todos ven con agrado este resurgir. Elohím, está renovando las mentes de muchas personas (dentro de su pueblo) y está trayendo revelación en muchos temas que antes desconocíamos o que nunca nadie nos habló. También arrastrábamos muchas tradiciones que hacían en parte cubrir la verdad de Elohím, y así como también muchas enseñanzas erróneas, etcétera. Aunque Elohím está renovando nuestras mentes, aún falta claridad en muchos temas, pero si tenemos Temor de Él, Él poco a poco las irá aclarándolas. Especialmente todo quedará al descubierto y aclarado cuando Ieshúa reine en la era mesiánica/el milenio.
Quiero enfocar este estudio/artículo en una serie de preguntas bastantes conflictivas, que son las siguientes: ¿Hay que guardar Toráh de Elohím (La Ley)? o ¿Fue clavada por Ieshúa/Jesús en el madero/cruz? ¿Que son las obras de la Ley? ¿La Fe “sustituye” la Ley o las obras la Ley?
Estas preguntas y otras que irán surgiendo a medida que avanza este estudio/artículo, intentaré y siempre con la excelente ayuda de Elohím de Israel responder, y para responder estas preguntas y las que surgirán, creo que lo más sabio es empezar desde el principio, desde BeReshít / Génesis.
Sin más, deseo a todos los lectores de este estudio que Elohím os de Luz y abra vuestras mentes.
LA ESCENA DE ADÁM
En el sexto día de la creación, aparece en escena Adám. Un poco más adelante en este libró de Be Reshít/Génesis, Elohím le da a Adám un mandamiento muy importante, leámoslo en Be Reshít/Génesis 2:16-17 “16Y mandó Iahvéh Elohím al hombre, diciendo: «De todo árbol del huerto podrás comer; 17pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás».” (El subrayado es mío)
Dos cosas:
1º. Lo Mandó Iahvéh Elohím por medio de su Palabra.
2º. La desobediencia a este mandamiento es la Muerte.
Como todos sabemos, Adám desobedeció el mandamiento de Iahvéh Elohím y el pecado y la muerte se introdujo a toda la humanidad de todos los tiempos. Entonces, Elohím en su omnisciencia puso en activo su plan de salvación.
En Romanos 5:12, el Rav Shául/Pablo dice lo siguiente “12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”
Cuando Adám pecó y su pecado entró al mundo pasando a toda la humanidad, nadie tenía el conocimiento de lo que era el pecado hasta la época de Moshéh/Moisés, pero si que se sufrían sus consecuencias y su consecuencia extrema, que era la muerte. Así que, la muerte y el pecado sin conocimiento imperaron hasta que vino el conocimiento del mismo y sus consecuencias, esto fue así por medio de la Toráh de Elohím.
Romanos 5:13-14 “13Antes de la Ley ya había pecado en el mundo; pero donde no hay Ley, no se inculpa de pecado. 14No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la trasgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.” (El subrayado es mío y el énfasis)
Cuando habla aquí de La Ley (verso 13), está hablando de la Toráh de Elohím, la que instruye a sus hijos y la que da conocimiento del bien y del mal, porque de ¿qué árbol comieron Adám y Javáh (Eva)? del conocimiento del bien y del mal y que Elohím más sabio tenemos, que nos introdujo sus Mandamientos para traernos el conocimiento de lo que está bien y lo que está mal.
¿QUIÉN ME PRESENTÓ EL PECADO?
En este apartado desglosaré a partir Romanos 7:7.
Romanos 7: 7 al 9 “7¿Qué, pues, diremos? ¿La Ley es pecado? ¡De ninguna manera! Pero yo no conocí el pecado sino por la Ley; y tampoco conocería la codicia, si la Ley no dijera: «No codiciarás». 8Pero el pecado, aprovechándose del mandamiento, produjo en mí toda codicia porque sin la Ley, el pecado está muerto. 9Y yo sin la Ley vivía en un tiempo; pero al venir el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. 10Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte, 11porque el pecado, aprovechándose del mandamiento, me engañó, y por él me mató.”
En estos versos está hablando de la Toráh de Elohím, donde Shául/Pablo pregunta que si la Ley (Toráh de Elohím) es pecado, y su respuesta es, un rotundo ¡NO! Ahora bien, por medio de la Toráh me fue presentado el pecado, y como ejemplo, me dio el conocimiento de lo que era la codicia. Muchos en aquel entonces, antes de que se introdujera la Toráh de Elohím, pecarían de codicia, pero como no conocían lo que era la codicia, no podía condenarse ni “sentirse” lo que era, así que, cuando se supo que era la codicia, ésta, se exteriorizo el/en pecado en todas las personas.
La Toráh de Elohím NO nos mató, sino que nos dio conocimiento de lo que está bien y mal, lo que nos mató, fue el pecado. Por lo tanto, la Toráh de Elohím es: Romanos 7:12 “12De manera que la Ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno”
“13Entonces, ¿lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien, el pecado, para mostrarse como pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que el pecado, por medio del mandamiento, llegara a ser extremadamente pecaminoso.” Dice Romanos 7:13.
El pecado, se mostró haciendo lo único que sabe hacer, darnos la muerte y como ahora por medio de la Toráh de Elohím sabemos ya lo que es pecado, el pecado llegó a su máximo extremo ¿Por qué? Porque sin la Toráh de Elohím, sufríamos el pecado y su consecuencia que era la muerte sin saber porqué, pero con la Toráh de Elohím, sí sabíamos nuestros pecados y el porqué moríamos, con lo cual, el pecado llegó a su máximo extremo.
Romanos 7: 14 al 19 continua diciendo “14Sabemos que la Ley es espiritual; pero yo soy carnal, vendido al pecado. 15Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que detesto, eso hago. 16Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la Ley es buena. 17De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que está en mí. 18Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 19No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que está en mí.”
El verso 14 nos deja claro que la Toráh de Elohím es buena (es espiritual) y que la humanidad está vendida al pecado (a la carne), entonces nos pasa lo que explica Shául/Pablo en el verso 15 y aprobamos que la Toráh de Elohím es buena para nosotros, como indica verso 16. Verso 17 nos explica que es el pecado el que nos domina en nuestras carnes, aunque el querer hacer el bien está en nosotros (verso 18), hacemos todo lo contrario (verso 19) y esto es porque el pecado domina nuestro carne (verso 20).
“21Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí, 22pues según el hombre interior, me deleito en la ley de Elohím; 23pero veo otra ley (la ley del pecado) en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente (La Toráh de Elohím), y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.24¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? 25¡Gracias doy a Elohím, por Ieshúa el Mesías Señor nuestro! Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Elohím, pero con la carne, a la ley del pecado.” Esto nos indica Romanos 7:21 al 25. (Los paréntesis son mío, los subrayados y el énfasis)
El verso 21 para nada está hablando de la Toráh de Elohím, como lo deja claro el verso 22, que dice que se deleita en la Toráh de Elohím y el verso 23 ya nos indica que hay OTRA LEY ¿Dónde? En nuestros miembros, que se revela contra la TORÁH DE ELOHÍM y nos lleva cautivo a la LEY DEL PECADO, que habita en nuestra carne. Por eso el verso 25 dice que con la mente (espiritualmente) sirve a la TORÁH(“La Ley”) de Elohím, pero con la carne a LA LEY DEL PECADO.
Ésta Ley del pecado y muerte, es la LEY (NO la Toráh (“Ley”) de Elohím)que se introdujo a toda la humanidad por medio del pecado de desobediencia de Adám (Be Reset/Génesis 2:16-17), que bien nos lo confirma el mismo Shául en versos más abajo. Romanos 8:1 y 2 “1Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Mesías Ieshúa, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 2Porque la ley del Espíritu de vida en Mesías Ieshúa me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” (El subrayado es mío y el énfasis)
Así pues, es ésta ley (de pecado y muerte) de la que nos libró nuestro Salvador Ieshúa ha Mashíaj, y no, de la mal conocida Ley de Elohím.
LA JUSTIFICACIÓN DE AVRAHÁM
Ahora, vamos a observar a Avrahám y como fue su justificación y así comprender nuestra salvación. Debemos estar atentos a los versículos que expondré porque vienen en ellos, la clave de la justificación de Avrahám.
Be Reshít/Génesis 15:1 “1Después de estas cosas vino la palabra de Iahvéh a Abraham en visión, diciendo: No temas, Abraham; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.” (El subrayado es mío)
El verso dice que La PALABRA de Iahvéh fue a Avrahám (entonces llamado Abraham) en visión. Avrahám responde a La Palabra de Iahvéh de la siguiente manera: “2Y respondió Abraham: Señor Iahvéh, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3Dijo también Abraham: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.” Be Reshít/Génesis15:2 y 3.
Iahvéh a esto le responde a Avrahám por medio de su Palabra lo siguiente: “4Luego vino a él palabra de Iahvéh, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.” Be Reshít/Génesis 15:4 y 5. (El subrayado es mío)
Una vez más, La PALABRA de Iahvéh le hace una promesa a Avrahám, Iahvéh le dio la ESPERANZA de que UN HIJO suyo iba a ser quién HEREDARÍA la promesa ¿qué hizo Abraham con tal promesa?
“6Y creyó a Iahvéh, y le fue contado por justicia.” Be Reshít/Génesis 15:6. (El subrayado es mío y el énfasis, así como los que pondré de aquí en adelante)
Así lo explica el Rav. Shaúl en Romanos 4:18 al 22:
“18El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Elohím, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Elohím, 21plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia.”
¿A qué CREYÓ Avrahám? A LA PALABRA DE IAHVÉH. Es muy diferente decir creer EN Iahvéh, que creer A Iahvéh. Avrahám ya creía en Iahvéh de que Él existía, que era el único Elohím Verdadero. Pero Iahvéh, se le manifestaba a Avrahám por medio de SU PALABRA y es en ELLA, en la que CREYO A IAHVÉH, ala PROMESA que le estaba haciendo. O sea, que su JUSTICIA vino porque PUSO SU FE A/EN LA PALABRA DE IAHVÉH, sin hacer nada.
Después de que Elohím me revelara esto mismo, podemos ver y comprender que Avrahám confió en la misma Palabra de Iahvéh y ésta misma Palabra, ES EL MISMO IESHÚA, por eso, su Justificación fue POR FE, sin necesidad de ninguna obra y veremos porqué.
¿Cómo somos nosotros justificados? Veamos que sigue explicando el Rav. Shaúl en Romanos 4 :23 al 25 “23Y no solamente con respecto a él(Avrahám) se escribió que le fue contada (su fe por justicia), 24sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada (la justicia por fe), esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Ieshúa, Señor nuestro, 25el cual fue entregado por nuestras transgresiones, (para quitar del medio nuestros pecados) y resucitado para nuestra justificación.” (Los paréntesis son mío)
Entonces, a nosotros como pasó con Avrahám creímos A Iahvéh, porque recordad lo que decía Ieshúa en Matitiáhu/Mateos 16:21 “21Desde entonces comenzó Ieshúa a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.”(Lean Hechos 10: 40 al 43 lo que Kéfas/Pedro dice de esto mismo).
Creímos que Elohím lo resucitaría (Rom4:24), creímos lo que su misma Palabra nos declaraba (Mat16:21 entre otros). Por esto y por eso, la promesa es/fue POR FE. POR LA FE EN IESHÚA, y ésta misma promesa hecha a Avrahám, fue heredada/traspasada/transmitida y confirmada, con Itzják/Isaac, Iaakóv/Jacob, a los 12 tribus, a todo Israel y extendida/exportada a las naciones, ya que todas las naciones sería bendita en Él.
¿Por qué digo que Avrahám creyó en Ieshúa? Porque Iahvéh le dio la promesa de que en SU SIMIENTE serían Bendita todas las naciones, (Esto era para salvar tanto a Judíos/todo Israel como a todas las naciones en el Mesías) pero Avrahám disgustado dijo a Iahvéh que no tenía descendencia directa, sino el hijo de una esclava y Iahvéh mismo le dijo, que no sería así, sino que le daría un hijo de su esposa Sara. Entonces, Avrahám creyó a la Palabra de Iahvéh, siendo ésta, La Palabra, el objetivo final de la promesa hecha a Avrahám, Su Simiente, EL MESÍAS.
“15Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. 16Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Mesías.”Gálatas 3:15 y 16.
Una vez leí unos comentarios de los sabios de Israel, que decían lo siguientes:
1. “Y Abraham confió en la PALABRA DE YHWH, Y Él se lo contó por justicia.”
2. “El Pilar del Medio [de la Divinidad] es Metratrón, quien ha consumado la paz arriba, de acuerdo con el estado glorioso allí.”*
(Al Metratrón se refiere a la Palabra de Iahvéh)
3. “Mejor es un vecino que está cerca, que un hermano en la lejanía. Este vecino es el Pilar del Medio en la Divinidad, que es el Hijo de Yá.”*
*Estos dos últimos vienen en un comentario del Talmud de Babilonia.
Por lo tanto, confirma lo que estoy escribiendo (con la ayuda de Elohím), con todo lo escrito anteriormente y así comprobamos que La Palabra de Iahvéh es Ieshúa mismo. Por eso, “algunos” tropezaron en la piedra angular, no dándose cuenta que Ieshúa mismo era La Palabra de Iahvéh, el Hijo de IAH.
ALGO QUE RECORDAD
A todos, os recuerdo encarecidamente y energéticamente que aunque “algunos” tropezaron en la piedra angular no debemos (hablo a los creyentes en Jesús/Ieshúa) ni ser arrogantes, ni da derecho a nadie a maltratar (ya sea en palabras), ni a perseguir (ya sea también en palabras) al Pueblo de Israel.
Leamos atentamente en Romanos 9: 1 al 5 lo que dice y estaría dispuesto el Apóstol Pablo/Rav. Shaúl; “1Verdad digo en Mesías, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, 2que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 3Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Mesías, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; 4que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; 5de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Mesías, el cual es Elohím sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.” Este es uno en otros pasajes, que Pablo habla del pueblo de Israel que tropezó en la piedra angular. Que no tropezaron porqué si y ya está, sino que Elohím para tener misericordia de todos, ellos tropezaron, ¡atentos a esto! Meditémoslo porque nos traerá temor de Elohím.
Pablo expresó como se sentía con aquellos que habían tropezado en Ieshúa, él tenía tristeza y continuo dolor en su corazón, hasta tal extremo que deseaba ser anatema, (así debemos sentirnos nosotros por cualquier no creyente en Ieshúa). Por otro lado, en este pasaje, Pablo dice cosas muy interesantes, como por ejemplo, quede ellos son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, de quienes son los patriarcas, y de los cuales según la carne vino el Mesías. ¿No creemos que debamos de estar muy agradecido por todas estas cosas? ¿No creemos que podemos aprender muchísimas cosas de ellos? Recordad que Elohím trató con ellos antes de que llegara el Mesías durante 2000 años y aún en la actualidad por todas las promesas que tienen en Elohím. Ellos son los únicos que han guardado Las Escrituras sin adulterar (que son más de 3300 años), cosas que nosotros debemos avergonzarnos. Ellos incluso en la actualidad promulgan la Toráh de Elohím y la guardan (aunque sin Ieshúa), y que gracias a ellos por la misericordia de Elohím, nos llegó el conocimiento del único y verdadero Elohím, y muchísimas más cosas con un largo etcétera. Creo que lo que debemos de hacer es orar por ellos para que sean de nuevos injertados en su árbol, y si alguna vez tenemos la oportunidad de hablar con algunos ellos, hagámoslo con paz y mucho amor, mostrándoles el respecto que se merecen, como el que se merece cualquier persona en este mundo.
Que Elohím los Bendiga a todos, desde el más pequeño al más anciano, que Elohím les de a todos luz y vean claramente que Ieshúa es el Mesías, que Elohím os Bendiga.
Pasemos ahora al siguiente apartado donde veremos que la palabra de Iahvéh es Ieshúa.
LA PALABRA DE IAHVÉH, IESHÚA MISMO
Cuando Elohím/Dios creó los Cielos y la Tierra usó siempre su Palabra (y dijo Elohím:… así encontramos en cada verso de la creación) para crear todo. También su Palabra era la que expresaba sus bendiciones y sus mandamientos, etcétera, a todos y a todas las cosas creadas, un ejemplo de ellos es: “Y los bendijo Elohím, diciendo: «Fructificad y multiplicaos,…” Be Reshít/Génesis 1:22, 28.
El verso en Hebreo de Be Reshít/Génesis 1:1 dice lo siguiente: “Bereshit Elohím bará alef tav (תא)” Aquellos que conocen el alfabeto hebreo, saben, que la primera letra del abecedario hebreo es la alef y que la última es la tav y ahora pregunto: ¿Quién dijo que era el Alfa y Omega (el Alef y Tav)? Ieshúa/Jesús ¿verdad? Revelaciones/Apocalipsis 22:13 “13Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.” (Otras referencias Apo 1:18, 1:11, 21:6)
Si este verso, se hubiera traducido del hebreo diría: “Yo soy el Alef y el Tav…” El alfabeto Hebreo, está compuesto por 22 letras que van desde del el Alef al Tav, la primera y la última, el principio y el fin, por lo tanto, una clara alusión de que Ieshúa es la misma PALABRA DE IAHVÉH.
En el Tehiláh/Salmo 119 (que contiene el abecedario en hebreo y de ahí podríamos aprenderlo) podemos ver y leer desde el Alef al Tav como el autor de este salmo, exalta a La Palabra de Iahvéh y a sus Mandamientos. Por consiguiente, entenderemos mejor ahora, lo que el autor nos quiso decir en este salmo.
Iojanán/Juan 1:1 al 3 nos enfatiza quién es la Palabra: “1En el principio era la Palabra, la Palabra estaba con Elohím y la Palabra era Elohím. 2Este estaba en el principio con Elohím. 3Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.”
Como vimos, el Alef y el Tav aparecen en la creación (Be Reshít/Génesis 1:1 en Hebreo) y por medio de Él (La Palabra) fue todo creado, como leímos en los versos de Iojanán/Juan y tenemos otros ejemplos como el del Tehiláh/Salmo 33:6 que dice: “6Por la palabra de Iahvéh fueron hechos los cielos; y todo el ejército de ellos, por el aliento de su boca.”
Hebreos 1:1 y 2 dice: “1Elohím, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;” (Hay otras referencias para que veamos y comprobemos que por medio de Ieshúa (su Palabra) todo fue creado. Estos son: Mishléi/ Proverbios 8: 22 al 36 y Colosenses 1:15 al 17, que aconsejo que leáis)
También en este pasaje de Hebreos tenemos que destacar algo importante y es como Elohím en otro tiempo, habló a los padres por su Palabra mediante sus profetas; Leamos y veamos algunos ejemplos:
Ieremiahú/Jeremías 1:4 “4Vino, pues, palabra de Iahvéh a mí, diciendo:…”
Iejétzkel/Ezequiel 3:16 “16Y aconteció que al cabo de los siete días vino a mí palabra de Iahvéh, diciendo:…”
Hoshéa/Oseas 1:1 “1Palabra de Iahvéh que vino a Oseas hijo de Beeri,…”
Ioel/Joel 1:1 “1Palabra de Iahvéh que vino a Joel, hijo de Petuel.”
Mikaiah/Miqueas 1:1 “1Palabra de Iahvéh que vino a Miqueas de Moreset en días de Jotam,…”
Tzefaniáh/Sofonías 1:1 “1Palabra de Iahvéh que vino a Sofonías hijo de Cusi,…” ect, ect.
Al leer estos ejemplos, vemos como Elohím nos habló por medio de los profetas en otro tiempo, pero cuando llegó el cumplimiento de su misma Palabra, hizo su misma Palabra Carne, Iojanán/Juan 1:14 “14Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre.” Por lo tanto, cuando se cumplió el tiempo, Elohím nos habló por medio de su Hijo, como dice el comienzo del verso 2 del capítulo 1 Hebreos: “2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,…”
Además de todo esto, este es, uno de los nombres de Ieshúa. Así lo confirma el mismo Iojanán/Juan en Revelaciones/Apo. 19:13 “13Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: LA PALABRA DE ELOHÍM.”
Ieshúa, es la MÁXIMA expresión de Iahvéh mismo, hecho carne, audible y visible. Por esto, confirmamos y hacemos lo que la 1ª Carta de Iojanán 1:1 al 4 nos dice: “1Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante a la Palabra de vida 2(porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Ieshúa el Mesías. 4Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.”
En el siguiente apartado, vemos a ver que es lo que Ieshúa clavó en el madero/cruz y así poder introducirnos en las obras de la ley.
¿QUÉ CLAVÓ IESHÚA EN EL MADERO?
Ieshúa vino al mundo primeramente (ya que también vino a buscar a la casa de Israel que se había perdido, Matitiáhu/Mateo 15:24 “24El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” pero este tema es otro que abordaré en otra ocasión) para romper/acabar/destruir para siempre con la maldición que pesaba sobre nuestras cabezas, el pecado y su consecuencia, la muerte y muerte eterna. Para trasladarnos desde las tinieblas a su Luz admirable y destruir el imperio de ha satán por medio de su muerte y resurrección, como nos lo confirma el autor de Hebreos en la segunda parte del verso 14, capítulo 2 “…para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,”.
Ieshúa no vino a clavar la Toráh de Elohím como algunos aseguran. Leímos más arriba que la Toráh de Elohím fue introducida (porque ya había pecado en el mundo, Rom5:13) para declararnos lo que estaba bien y lo que estaba mal, para instruirnos en obras justas/buenas para con Elohím, para con nuestro prójimo y para con nosotros mismos, para darnos a conocer lo que era pecado, y también fue (y sigue siéndolo para muchos) nuestro tutor/pedagogo/ayo para guiarnos al Mesías.
Gálatas 3:24 nos dice: “24De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos al Mesías, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”
Si fuera, que la Toráh de Elohím fue clavada y ya no existiera, viviríamos como en los tiempos de Adám hasta Moshéh y esto no puede ser en ninguna manera. Él, vino a clavar en el madero la LEY DEL PECADO Y MUERTE (Rom. 8:1 y 2) que se introdujo por medio de Adám en su desobediencia a toda la humanidad y que a raíz de ahí el pecado se dividió en muchas formas de pecados, siendo así, éramos esclavos de ha satán, en su reino de pecado y muerte, ya que estábamos vendido (Rom.7:14) al pecado, bajo su reino, pero Elohím en su plan de salvación: “13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” como nos dice Shául en Colosenses 1:13 y 14. Así que, si antes estamos vendido al pecado, ahora: “23Por precio fuisteis comprados…” como también dice Shául en 1º Corintios 7:23 (Otra referencia 1º Corintios 6:20).
Ieshúa, clavó allí (en el madero) toda ésta ley de pecado y su consecuencia, la muerte, clavó allí nuestros pecados, clavó allí el reino de ha satán y fuimos de otro. Fuimos, de Elohím por medio de Ieshúa ha Mashíaj, como lo explica Shául en Romanos 7: 4 al 5 “4Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley (del pecado y muerte) mediante el cuerpo de Mesías, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Elohím. 5Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.”
Además de todo esto, que declara Ieshúa en Matitiáhu/Mateo 5:17 al 20 “17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”
¿Ha pasado el cielo y la tierra? ¡NO! Entonces no debemos pensar que quitó de un plumazo la Toráh (“Ley”) de Elohím que nos instruye o los profetas, que muchas profecías aún quedan por cumplirse.
Ieshúa, en este pasaje de Matitiáhu dice algo muy interesante, y es, que vino a cumplir ¿y qué vino a cumplir? lo que la Escritura y los Profetas hablaban de Él. Aunque Toda la Toráh de Elohím nos guía hasta ÉL (porque fue (y es) nuestro Ayo/Tutor o Pedagogo), una parte fundamental de la Toráh de Elohím nos guió y nos mostró quién debía y sería (para reconocer quién sería) el Mesías de Israel y esa parte, son las OBRAS DE LA LEY puestas hasta (y ahora Renovadas bajo la Fe) que llegara el cumplimiento de las promesas hecha a Abraham.
LAS OBRAS DE LA LEY
Estas obras de la ley, son y eran, los sacrificios/ofrendas que se ofrecían de continuo mientras el Templo de Elohím estuvo en pie y hasta que llegó el tiempo del cumplimiento. Son y eran, los sacrificios/ofrendas que los sacerdotes junto con el sumo sacerdote ofrecían continuamente y que ahora empezaremos a entender por qué.
“1Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Elohím se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; 2para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; 3y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. 4Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Elohím, como lo fue Aarón.” Hebreos 5:1 al 4.
Todos los sumos sacerdotes (de entre los hombres) estaban puestos como mediador/a favor de los hombres, delante de Elohím. Para justificarse él mismo y a los demás hombres, presentaban ofrendas y sacrificios por los pecados. Siendo Elohím paciente con todos e incluso con el sumo sacerdote, que primeramente tenía que ofrecerlos antes por el mismo, ya que, tampoco era perfecto (y aquí radica mucha importancia de porqué Ieshúa tenía que ser Sumo Sacerdote). Pero a pesar de la debilidad de la cual estaba rodeado el sumo sacerdote, Elohím era el único que daba la honra de escoger al sumo sacerdote. Hasta, que llegará el cumplimiento de las promesas hecha a Avrahám y a su simiente, El Mesías. Todos estábamos sujetos a esta manera de justificación para con Elohím, (porque fue paciente hasta el cumplimiento), pero que NO nos perfeccionaba, ya que se ofrecían de continuo. Porque si no fuera así y la justicia fuera por las obras de la ley o por los sacrificios/ofrendas, no habría lugar para el Pacto Renovado que Elohím hizo por medio de Ieshúa, pero él fue (Ieshúa) declarado sumo sacerdote por Elohím, ya que tal honra solo la da Él, como así lo sigue explicando Hebreos 5: 5 al 10:
“5Así tampoco Mesías se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.6Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. 7Y Mesías, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. 8Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; 10y fue declarado por Elohím sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.”
Por medio de Elohím fue declarado Sumo Sacerdote, fue constituido a favor de los hombres/mediador en lo que a Elohím se refiere (así eran declarados los sumos sacerdotes, Heb 5:1). Esto mismo lo declara versos externos a este libro de Hebreos: 1ª Timoteo 2:5 y 6: “5Porque hay un solo Elohím, y un solo mediador entre Elohím y los hombres, Ieshúa el Mesías hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”
Romanos 8:34: “34¿Quién es el que condenará? Mesías es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Elohím, el que también intercede por nosotros.”
Bendito sea Ieshúa el Mesías de Israel, que es mediador e intercesor por nosotros, como Sumo Sacerdote que es.
Ahora avanzaremos un poco más adelante en este libro de Hebreos, ya que los versos de Hebreos 5:11 al 14 y de 6: 1 al 20, el autor del libro exhorta y ánima a los creyentes, aunque, los versos 19 y 20 del capítulo 6 dice algo interesante, y es que vuelve a repetirles a los creyentes, que Ieshúa es el sumo sacerdote según la orden del Melkí Tzedék/Melquisedec y que fue el que entró dentro como precursor en el velo o a través de él (el velo es el que separaba el lugar santo del santísimo(lugar que solo entraba el sumo sacerdote una vez al año para pedir el perdón de pecados de todo el pueblo) en el Templo). Os ruego a cada uno que los leáis, así como todo el libro de hebreos, ya que por espacio no puedo poner cada verso, sino los versos claves siempre ordenados según su contexto.
En Hebreos 7 ya empieza a explicar algo de quién es este Melquisedec; “1Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Elohím Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, 2a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; 3sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Elohím, permanece sacerdote para siempre. 4Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.” Hebreos7:1 al 4. (Esto lo explica del libro de Be Reshít/Génesis 14:18 al 20)
Estos versos se explican por sí solo y lo podemos entender, así que podemos introducirnos un poco más. Continúa diciendo el autor:
“5Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. 6Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.7Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. 8Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive. 9Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; 10porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.” Hebreos 7: 5 al 10.
El verso 5 explica el mandamiento que dio Iahvéh a los hijos de Leví, esto viene reflejado en Be Midbár/Números 18:21 en adelante. Debemos saber que todo Israel salió de los lomos de Avrahám. Melkí Tzedék bendigo a Avrahám poseedor de las promesas, y él, que era mayor, bendigo a Avrahám que era el menor, (versos 6 y 7). Sigue explicando, que aquí recibían el diezmo los hombres mortales, pero que Avrahám dio a Melkí Tzedék que se da testimonio de que vive, el diezmo de todos, incluido el de Leví (como sabemos, Leví no daba el diezmo sino que recibía el diezmo de todo el pueblo y ofrecían a Iahvéh el diezmo de los diezmos) y esto fue así, porque cuando dio el diezmo a Melkí Tzedék aún estaban en los lomos de Avrahám, o sea, que todo Israel por medio de Avrahám dio el diezmo al sacerdote del Elohím Altísimo (versos 8 al 10).
“11Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? 12Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio=(del griego metádsesis que viene de metatídsemi que significa: cambio de lados, trasportar, trasladar, etc.) de ley; 13y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. 14Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.” Hebreos 7:11 al 14.
Bien, aquí el autor pregunta algo muy interesante, lean de nuevo el verso 11. Aquí esta hablando de la perfección por medio del sacerdocio levítico, o sea, la ley que recibió el pueblo (aparte de toda la Toráh de Elohím) y repito, aquí está hablando del sacerdocio levítico, que es la parte de la Toráh de Elohím que implicaba a las obras de la ley, la cual, iba a ser el medio de continuo sacrificios/ofrendas a favor de los hombres (todo Israel y por su paciencia) para con Elohím, hasta que llegara el cumplimiento de las promesas hechas a Avrahám y a su simiente, El Mesías.
¿Qué necesidad había entonces de este cambio? Porque si hay cambio, entonces hay cambio (de lugar) de ley, de lo externo a lo interno y por lo tanto, es cambiada de lugar, (en el próximo apartado, “El Pacto Renovado” un excelente cometario del Rabino Julio Dam explica este cambio de lugar). Además de todo esto, Ieshúa no fue llamado según la orden de Aarón, sino que venía de la descendencia de Judá, de la cual no habló nada Moshéh, como dice el verso claramente.
Los versos siguientes explican la necesidad del porqué: “15Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, 16no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible. 17Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.” Hebreos 7:15 al 17.
Ieshúa se levantó según la orden del Melkí Tzedék y no fue constituido según la ley del mandamiento sobre la descendencia, o sea, que no vino de la descendencia de Aarón, aun así, esto no explica la necesidad del cambio. Lo que explica la necesidad del cambio es esta frase del verso 16b: SINO SEGÚN EL PODER DE UNA VIDA INDESTRUCTIBLE. Porque su sacerdocio sería (y es) para siempre como dio testimonio y profetizó el rey David en el Tehiláh/Salmo 110:4 que es lo que explica el autor en el verso 17.
¿Por qué a través una vida indestructible es este cambio?
Versos más adelante nos explican el porqué: “23Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Elohím, viviendo siempre para interceder por ellos.” Hebreos 7:23 al 25. Por que por fin, con un único y eterno sacrificio nos podía salvar perpetuamente y ya no tendríamos más necesidades de los otros sacrificios.
¿Entonces que pasa con la ley (recordad, hablamos del sacerdocio levítico, o sea, las obras de la ley)? Los versos 18 y 19 de Hebreos 7 lo explican: “18Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia 19(pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Elohím.”
Muchos aquí, pueden decir, ¡ah! ves, la ley nada perfeccionó, era débil e ineficaz. Dicen esto hablando de TODA LA TORÁH DE ELOHÍM, que nos instruye en todo momento sobre lo que está bien o lo que está mal y a muchos nos guió al Mesías (y a otros guiará) ¿Acaso tenemos un Elohím que se equivoca? De ninguna manera, Elohím es veraz y todo lo que hace o dice es PERFECTO, y todo con un propósito eterno. Si leemos bien, lo que queda abrogado/cancelado/puesto aparte, es el sacerdocio levítico.
¿Era débil por causa Elohím? De ninguna manera, sino que era débil a causa de los propios sacerdotes y sumos sacerdotes. Recordad que nos decía Hebreos 5:1 al 4: “1Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Elohím se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; 2para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; 3y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.” Y también Hebreos 7: 28ª dice: “28Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres;”
¿Era ineficaz por causa Elohím? De ninguna manera, sino que era ineficaz a causa de los propios sacerdotes y sumos sacerdotes, porque morían y no podían continuar como nos dice Hebreos 7:23 “23Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;” y también era ineficaz por la siguiente razón:
Hebreos 10:1 al 4 “1Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. 2De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. 3Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; 4porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.”
Por lo tanto, la muerte de los sacerdotes y sumos sacerdotes era uno de los motivos, por la sangre de los animales que se ofrecían fue el otro, porque su sangre no podía quitar los pecados, ya que cada año se hacían memoria de ellos mismos. Pero en ningún momento fue porque Elohím se equivocará al dar estos mandamientos.
Todas estas cosas: “impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas” (Hebreos 9:10c), por medio de Elohím, mostrando así su paciencia para con todos, hasta que llegara el tiempo del cumplimiento/reforma, hasta que llegara lo que verdaderamente perfeccionaría a los santificados, el sacrificio perfecto de Ieshúa mismo, que roció su propia sangre (y no la sangre ajena de los animales) como hijo sobre su propia casa, su sangre que SI puede quitar todos los pecados: “26Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.28Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.” Hebreos 7:26 al 28
También: “24Porque no entró Mesías en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Elohím; 25y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.” Hebreos 9:24 y 25, y el 28 del mismo capítulo sigue diciendo: “28así también Mesías fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”
Sumos sacerdotes débiles que tenían que ofrecer sacrificios antes que nada y antes que por nadie, por ellos mismos. Sumos Sacerdotes que morían y no podían continuar. También, la sangre ajena de los animales que no podían limpiar los pecados y que cada año se hacían memoria de los mismos. Por eso, la ley nada perfeccionó (a causa de los hombres), pero NO porque Elohím se equivocara ni mucho menos, sino que estos mandamientos, por su gran misericordia y paciencia los introdujo hasta que llegará el Mesías, que nos dio una mejor esperanza, los introdujo para guiarnos al Mesías y mostrarnos quién sería (más adelante explicaré el porqué), y también los introdujo porque “5los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales” como dice en Hebreos 8:5ª.
EL PACTO RENOVADO
Dijo Elohím así: “31He aquí que vienen días, dice Iahvéh, en los cuales haré nuevo pacto (en hebreo: brít ha jadasháh= pacto renovado, bien traducido)en con la casa de Israel y con la casa de Judá.” Jeremías 33:31. Continua diciendo en el verso 33 del mismo capítulo: “33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Iahvéh: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Elohím, y ellos me serán por pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Iahvéh; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Iahvéh; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”
Debemos de entender que Elohím por medio de Ieshúa, RENOVÓ el pacto “antiguo” que hizo con Israel. El régimen sacerdotal fue renovado, de la letra al espíritu, de sacrificios continuos al perfecto sacrificio único y para siempre, el de Ieshúa, de ley/es externa/s a interna/s, ya que ésta/s ley/es tuvieron un cambio de lugar. Así lo explica el Rabino Mesiánico Renovado Julio Dam: “En Ivrim/"Heb" 7:12 hay una clave muy reveladora de lo que estamos afirmando: "Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de Toráh". En griego la palabra usada para "cambiado" y "cambio" es, según el Diccionario Vine antes citado, pág. 180, metazezis, del verbo metatizemi, que significa, según Vine, "una transposición o una transferencia de un lugar a otro" (de meta=cambio; tizemi=poner). Lo que dice el versículo 7:12 de Ivrim/"Heb" es que, habiendo un nuevo Kóhen Ha Gadól (Sumo Sacerdote), que es Ieshúah (Ivrim/"Heb" 7:26) también tiene que haber un CAMBIO DE LUGAR de la Toráh, ¡no su abolición, como la mayoría enseña! (Julio Dam, Artículo Los Seis Pactos) Lo entendemos ¿verdad?
Cuando en Hebreos 8:13 dice “13Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.”
O sea, al decir Pacto Renovado que es la palabra más exacta, ya que este es un pasaje del Tanáj, da por “viejo” al primero, etcétera. En mi opinión en vez de decir viejo, veo mejor decir finalizado o quedó/declarar obsoleto (palaióo en Gr.) y por lo tanto, lo que queda finalizado o obsoleto (esta es mi sola opinión) está próximo a desaparecer (cuando dice desaparecer se refiere al régimen antiguo del sacerdocio levítico no a “La Ley” Toráh de Elohím), pero bueno, “no importa” si dice viejo, lo que creo que es importante y hay que aclarar, es que cuando dice viejo, no se está refiriendo a lo que conocemos (y mal) como “VIEJO” TESTAMENTO. No debemos ligar la palabra viejo con viejo testamento porque si lo hacemos, entonces entenderemos lo que muchos de nosotros hemos entendido durante siglos e incluso casi dos milenios; que el viejo testamento (o antiguo) no tiene relevancia, ni importancia, se interpreta/se cree/ que la Toráh de Elohím (lo que mal se conoce como La Ley) está clavada/quitada de en medio en la cruz, etc., etc. Pero el autor de Hebreos dice algo diferente respecto a esto: “pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.” Hebreos 9:26b. ¿Para quitar de en medio el pecado? Efectivamente, el pecado ¿Lo entendemos mejor ahora?
Así que, lo que quedó “viejo” es el régimen sacerdotal con sus sacrificios de animales y ofrendas (ahora como sacerdotes (Rev/Apo1:6, 5:10 y 20:6) de Elohím tenemos nuestros sacrificios y ofrendas renovadas bajo la fe), porque Ieshúa cumplió a la perfección con TODA esta parte de La Toráh de Elohím, que son y eran las obras de la “Ley”, y lo cumplió una vez y para siempre y ya no hay más necesidad del “viejo” sistema ¿lo seguimos entendiendo?
Ieshúa dentro nuestro, puso su TORÁH al completo por medio del Rúaj ha Kódesh/Espíritu Santo/de Santidad, y esto incluye las obras de la Ley. Preguntas que pueden surgir son: ¿entonces las obras de la Ley desaparecieron por completo? y otra, la misma quizás de siempre ¿éstas si fueron clavadas en la cruz? La respuesta es que no desaparecieron, sino que Ieshúa las completó tal como Elohím demandaba de ellas mismas, sin pecado, sin mancha, santo, eterno, obediencia a la perfección al cumplirlas, obediencia en todo en absoluto, su propia sangre derramada y no la ajena, se ofreció a lo verdadero, al templo celestial y no al terrenal que era un símbolo de lo auténtico, etcétera. Por consiguiente, no fueron clavadas, sino completadas/“satisfechas” con la imponente perfección que demandaba Elohím.
Shául dice algo interesante en varios versos: “16¿No sabéis que sois templo de Elohím, y que el Espíritu de Elohím mora en vosotros? 17Si alguno destruyere el templo de Elohím, Elohím le destruirá a él; porque el templo de Elohím, el cual sois vosotros, santo es.” 1ª Corintios 3:16 y 17, o también: “19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Elohím, y que no sois vuestros?” 1ª Corintios 6:19.
¿Cuáles eran las “leyes” que se aplicaban respecto al Templo y dentro del mismo? Todas las relativas con los sacerdotes, sumos sacerdotes, sacrificios, ofrendas, las del mismo Templo, etc. (También se incluye toda Toráh Elohím, pero estas eran más específica respecto al Templo en sí)
¿Y que dice Jeremías 33:31, 33 y 34 o Hebreos 8:8 al 12 o Hebreos 10:15 al 17? Que pondría su/s Ley/Leyes en sus mentes/entrañas, y la/s escribiría en sus corazones, y perdonaría todas las iniquidades y transgresiones.
Ieshúa cumplió con toda la Toráh de Elohím a la perfección, pero él, cumplió por nosotros todas las obras de la ley (porque tal Sumo Sacerdote nos convenía…Heb7:26) y de esta parte de la Toráh no tenemos necesidad de cumplirlas/hacerlas (sacrificios de animales, ofrendas, etcétera, nada del régimen finalizado), las cumplimos al completo al recibir a Ieshúa y el perdón de los pecados (pero no han desaparecido sino que están completadas en Ieshúa. Aunque esta parte de la Toráh de Elohím no debemos de descuidarlas tan solo porque Ieshúa ya las cumplió, sino que debemos estudiarlas y así poder comprender/aprender/saber su voluntad mejor de Elohím, nuestra salvación y nuestra labor como sacerdotes bajo la fe en Ieshúa) y como templos que somos, Ieshúa dentro de nosotros a través del Rúaj ha Kódesh/Espíritu Santo puso (cambio de lugar) todos estos mandamientos/leyes, cumplidos en Él y es así como Ieshúa nos ministra dentro de nosotros como templos que somos:
“24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Elohím, viviendo siempre para interceder por ellos.” Hebreos 7:24 al 25.
Y Hebreos 10:17 y18 “17añade: y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.18Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.”
Toda la exaltación sea a Elohím, porque todo lo hizo perfecto y eterno, todo por amor a su propio Nombre y hacia nosotros pobres mortales.
Después de hacer la paz con Elohím por medio de Ieshúa, es de nuestro menester vivir conforme a los demás mandamientos que Elohím nos dejó de antemano como así lo explicó Shául en Efesios 2:10 “10Porque somos hechura suya, creados en Mesías Ieshúa para buenas obras, las cuales Elohím preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Estas obras de antemano son sus mandamientos, escritos milenios atrás para que anduviéramos en ellos y así saber como vivir en todos los aspecto de nuestra vida, saber como vivir delante de Elohím con temor y amor. Muchos de nuestros problemas de no saber como vivir delante de Elohím se acabarían, porque no solo nos quedaríamos en el pensamiento de como ser buenas personas. Si decimos que queremos vivir como Ieshúa, entonces es haciendo la voluntad del Padre, y su voluntad es vivir en sus mandamientos con Ieshúa en el poder del Espíritu de Santidad.
¿CÓMO LAS OBRAS DE LA LEY NOS GUIÓ Y MOSTRÓ QUIÉN SERÍA EL MESÍAS Y QUE ÉL MISMO CUMPLIÓ?
En este artículo/estudio, escribí que Toda la Toráh de Elohím nos guiaba al Mesías, pero que la parte fundamental para mostrarnos quién sería (reconocerlo quién es) lo determinaba especialmente las obras de la ley (Gal 3:23). También leímos que Ieshúa vino a cumplir con la Escritura y lo que los profetas hablaron de él (Matitiáhu/Mateo 5:17) y ahora veremos porqué.
Nos apoyaremos en las Fiestas de Iahvéh que fueron instituidas por él como muchos propósitos y uno de ellos, del cual escribiré aquí y como dije antes, es identificar/enseñar y aún más quién sería el Mesías (dijo aún más, porque el apartado de las obras de la ley, ya pudimos identificar al Mesías como Sumo Sacerdote y todo lo que eso conlleva) ya que estas fiestas incluyen muchas obras de la ley y marcan la pauta. Los que creemos en Ieshúa como el Mesías de Israel, nuestro Salvador, el Hijo de Elohím, celebramos todas SUS Fiestas como la Escritura ordena bajo el Mesías.
Empezaremos con las fiestas de primavera, que son: el Pésaj/Pascua (la primera Fiesta de Iahvéh Anual), Hag ha Matzah/Panes sin levadura, Bikurim/Primicias de la cosecha (estas dos entran dentro del Pésaj) y Shavuot/Pentecostés (la segunda Fiesta de Iahvéh Anual y también se considera o conoce como la culminación del Pésaj).
PÉSAJ/PASCUA
Vaikráh/Levítico 23:5
En Shemót/Éxodo 12, Iahvéh le da instrucciones a Moshéh sobre el cordero de Pésaj/Pascua y que hacer, que es en lo que me voy a centrar ya que todas las fiestas son dignas de escribirse libros y libros, pero nosotros nos centraremos en lo que estamos escribiendo.
“3Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes (Primero de los meses del año, conocido como Mes de Nisan/Aviv)tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia”
Esto del diez de este mes para apartar el cordero, fue increíblemente cumplido por Ieshúa, leamos que dice Iojanán/Juan 12:1 “1Seis días antes de la Pascua fue Ieshúa a Betania..” Según este verso el día 9 del primer mes llegó a Betania, y si continuamos leyendo este capítulo, en los versos 12 y 13 nos dice: “12El siguiente día, grandes multitudes que había ido a la fiesta, al oír que Ieshúa llegaba a Jerusalén, 13tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaron: ¡Hosana! ¡Bendito el que vine en el nombre del Señor, el Rey de Israel!” Ieshúa entro en Jerusalén 5 (10 = (día en que eran apartado los Corderos)-11-12-13 y 14 = (celebración del Pésaj)) días antes del Pésaj, exactamente en la fecha en que los corderos eran tomados para ser examinados porque debían ser sin defecto, sin mancha ni contaminación. “5El animal será sin defecto…” Shemót/Éxodo 12:5.
Muchos preguntarán y bueno, ¿cómo fue examinado Ieshúa? Fue examinado por todos, desde el Sanedrín, hasta el mismo Pilatos, por los Fariseos, por los Saduceos, por Herodes, por los Sumos Sacerdotes, etcétera. Todos le preguntaron cosas, todos lo examinaron en diversas pruebas, discusiones, vieron milagros, etcétera, y la conclusión a todo a lo que fue examinado es: “Matitiáhu/Mateo 26:59 y 60a: “Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Concilio, buscaban falso testimonio contra Ieshúa para entregarlo a la muerte, pero no lo hallaron...” y también Iojanán/Juan 18:38b nos dice lo que dijo Pilatos: “Yo no hallo en él ningún delito” y lo vuelve a repetir en Iojanán/Juan 19:4 “Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: Mirad, os lo traigo fuera para que entendáis que ningún delito hallo en él”
El Cordero de Elohím, Ieshúa mismo, fue examinado por todos y en todo y no hallaron ninguna mancha, ningún defecto, ninguna contaminación, el cordero estaba listo, como los miles en aquel tiempo que fueron examinados.
Tenía que ser macho, “macho de un año;” Shemót/Éxodo 12:5. Dice 1ra.Timoteo 2:5y 6 “5Porque hay un solo Elohím, y un solo mediador entre Elohím y los hombres, Ieshúa el Mesías hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.” o también Romanos 5:12 “15Pero el don no fue como la trasgresión; porque si por la trasgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Elohím por la gracia de un hombre, Ieshúa el Mesías.” ¡Cumplido!
“y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes” Éxodo 12:6b. Y así fue, pero algo que creo que hay que recordar para aquellos que se sienten judeófobos/antisemitas o tienen cierto resentimiento en este aspecto, a creyentes y no creyentes, leed atentos que dijo el mismo Ieshúa. Iojanán/Juan:10:17 y 18 “17Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.” Esto pertenecía al plan de salvación de Elohím para salvar a todo Israel y a la humanidad, a todos aquellos que se acerquen a Elohím por medio de Ieshúa, todo lo demás, ocurrió para que se cumpliese las Escrituras a la perfección.
Continuamos con lo que venimos escribiendo, que muchas cosas no son una mera casualidad sino mas bien una causalidad. Todos estos símbolos que Elohím impuso son y eran para señalarnos al verdadero Cordero de Elohím, por ejemplo en Shemót/Éxodo 12:46 en su parte final dice: “ni quebraréis hueso suyo” y esto mismo lo confirma Be Midbár/Números 9:12: “2No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni quebrarán hueso de él;” y el rey David lo profetizó en el Tehiláh/Salmo 34:20: “20El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado.”, todo este simbolismo y profecía fue cumplido en Ieshúa como el Verdadero Cordero. Leámoslo en Iojanán/ Juan 19:32-33 “Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas al primero y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Pero cuando llegaron a Ieshúa, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas” y nos dice el 36 del mismo capítulo: “pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: No será quebrado hueso suyo”, y así como éste y los leídos anteriormente, podemos ver y comprender, que Ieshúa es y fue el cordero de Elohím. Hay muchos más simbolismos del cordero de Pésaj con el cordero Ieshúa, que fue inmolado por/para salvarnos perpetuamente, pero considero suficiente estos simbolismos para identificar al cordero de Pésaj/pascua con el Mesías de Israel que fue/es el Cordero de Elohím, y es así como lo identificó Iojanán el que Sumerge/Juan el Bautista en Iojanán/Juan 1:29 “29El siguiente día vio Iojanán a Ieshúa que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Elohím, que quita el pecado del mundo.” Entre otros versos que también hablan del Cordero de Elohím.
HAG HA MATZAH/PANES SIN LEVADURA
Vaikráh/Levítico 23:6 al 8
El pan sin levadura tenía (y tiene) mucha importancia en mucho sentidos, uno de ellos es, que en la pascua/pésaj se tomaba (y se toma) el pan sin levadura, otro es, que el pan sin levadura servía/se usaba para consagrar a los sacerdotes, y que ellos mismos ofrecían como ofrendas de paz mezclado entre otras cosas,(aunque también usaban en otras ocasiones pan con levadura que también tiene sus significados) también, formaba parte del voto del nazareo, mas todo el simbolismos que tiene sobre la salida de Egipto (tanto físico como espiritual).
El pan sin levadura, significa sin pecado, un símbolo de que la masa no es leudada, que es separada y puesta aparte la levadura. Así es como Shául nos dice que debemos de vivir y como debemos de celebrar esta fiesta en Ieshúa, que fue SIN PECADO, que fue sin defecto y que se guardó de toda levadura de la que él mismo nos exhortó a que nos guardáramos también. Dice Shául en 1ª Corintios 5:7 y 8: “7Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Mesías, ya fue sacrificada por nosotros. 8Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.”
Ieshúa nos exhortó sobre la levadura, leamos lo siguientes pasajes. Meír/Marcos 8:15 “Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardados de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes” la levadura de los fariseos (no de todos ya que muchos creyeron en Ieshúa) era la hipocresías, como lo dice en Lucas 12:1. La de Herodes, era una levadura llena de vicios, de los deseos de la carne y sus concupiscencias, él tenía a la mujer de su hermano y asesino a Iojanán el que Sumerge (Juan el Bautista), y también de la levadura de los saduceos; Matitiáhu/Mateo 16:6 dice “Y Ieshúa les dijo: Mirad, guardados de la levadura de los fariseos y de los saduceos.” que ésta se explica bien en Hechos 23:8: “Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu;…” que era (y es) guardarnos de doctrinas y enseñanzas erróneas que nada tienen que ver con la Escritura, etcétera.
Ieshúa mismo se ofreció a Elohím como PAN SIN LEVADURA, SIN pecado, SIN mancha, SIN defecto NI contaminación, se consagró como Sumo Sacerdote, como nuestra Pésaj/Pascua que es y como OFRENDA DE PAZ, “20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su madero.” Colosenses 1:20.
Nosotros espiritualmente hablando, comimos de este pan sin levadura, este pan sin levadura que descendió del cielo. El mismo Ieshúa nos dijo en Iojanán/Juan 6:58 “58Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.”
BIKURIM/PRIMICIAS DE LA COSECHA
Vaikráh/Levítico 23: 9 al 14
Esta fiesta como su propio nombre indica, tiene que ver con las primicias,(de la cebada), con la primogenitura, con lo preeminencia, porque toda primicia era apartada como Santa a Elohím, tanto todo primogénito de hombre como de bestia, así como toda primicia de las cosechas eran santificadas y apartadas para Iahvéh.
Dice en Matitiáhu 1:25: “25Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre IESHÚA.” también Lucas 2:7 los confirma: “7Y dio a luz a su hijo primogénito,” Fue el hijo primogénito de Miriam/María, por lo tanto, apartado y consagrado a Iahvéh.
Si seguimos por el “N.T.” en Romanos 8:29 dice: “29Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” Así que también fue el primogénito de entre muchos hermanos.
Colosenses 1:15 dice: “15El es la imagen del Elohím invisible, el primogénito de toda creación.” Y en el 18 de este mismo capítulo: “él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;” en todo Ieshúa tenía la preeminencia. Recordad que Ieshúa es el Alef y el Tav, el primero y el último, el principio y el fin.
El primogénito (Ieshúa) era, es y será adorado por los ángeles, Hebreos 1:6 “6Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Elohím.” Este es un pasaje del Tanáj de Dvarím/Deuteronomio 32:43 que no viene en nuestras versiones, pero si en griego.
Como hemos podido ver y leer todas éstas claras alusiones que Ieshúa es la primicia, el primogénito en todo y a nosotros (los que creemos en él) nos ha hecho primicias de su cosecha para ser apartados y santos al Elohím Altísimo, Jacobo/Stg 1:18 “18El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” ¡Bendito sea su Santo Nombre!
Así dice la Escrituras respecto a bikurim, Vaikráh/Levítico 23: 9 al 14 “9Habló Iahvéh a Moisés y le dijo: 10«Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla como primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11El sacerdote mecerá la gavilla delante de Iahvéh, para que seáis aceptados. El día siguiente al sábado la mecerá. 12Y el día que ofrezcáis la gavilla, sacrificaréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Iahvéh. 13Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda que se quema con olor gratísimo para Iahvéh; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. 14No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Elohím. Estatuto perpetuo os será por vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.
Cuando Ieshúa resucitó, al día siguiente (según el día Escritural), ocurrió lo siguiente: “11Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; 12y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Ieshúa había sido puesto. 13Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. 14Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Ieshúa que estaba allí; mas no sabía que era Ieshúa. 15Ieshúa le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. 16Ieshúa le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). 17Ieshúa le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Elohím y a vuestro Elohím. 18Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.”
La parte subrayada, es la parte más extraña del verso y muchas veces me había preguntado el porqué del no me toques. Según he ido estudiando con los otros evangelios la resurrección, el cuando ocurrió y el como siguieron los demás eventos(especialmente el evangelio de Lucas aclara muchas dudas), llegué a la conclusión de que este evento ocurrió al finalizar el Sábado/Shabát (oscureciendo) y Ieshúa ya estaba resucitado, por consiguiente el sol ya había declinado (comenzó el nuevo día Escritural) y todo Israel estaría preparándose para comer y descansar, para cuando llegara el amanecer prepararse para ofrecer la ofrenda de Bikurim.
Hemos leído antes, sobre bikurim en Levítico, de que se ofrecía por el sacerdote al día siguiente del Sábado para que fueran aceptados por Iahvéh, ¿y no es esto mismo lo que Ieshúa estaba cumpliendo? ¡SI! Él era la primicia de la cosecha de entre sus hermanos y de toda la humanidad que aceptara a Ieshúa, Él era el Bikurim de Iahvéh para que FUERAMOS ACEPTADOS, Él era el cordero sin defecto que se ofrecía (que ya se ofreció una vez y para siempre) y es aquí donde está la clave del NO ME TOQUES. Le dijo esto porque Ieshúa aún no había subido al verdadero Santuario, veamos que dice Hebreos 8:1 al 3 sobre el santuario “1Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, 2ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. 3Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.” Y también Hebreos 9:24 “24Porque no entró Mesías en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Elohím;”
Como Ieshúa aún no se había ofrecido como el bikurim delante de Iahvéh en el cielo, y tampoco como Sumo Sacerdote en su entrada al lugar Santísimo (como hacía el sumo sacerdote en el día del Iom ha Kipurim (día de la expiación de TODO EL PUEBLO) que decía estas misma palabra de No me toques, otra clara alusión a Ieshúa), es por eso que no podía ser tocado por nadie. Solo el sacerdote (santificado y purificado, y Él mismo era sacerdote), y nadie más podía hacer esto delante de Elohím. Así que a Miriam de Magdala no le fue permitido tocarlo, porque aún no había subido al Padre y ofrecerse el mismo, como sacerdote que es para siempre según la orden del Melkí Tzedék.
Además de todo esto, no sabemos con exactitud si Miriam de Magdala tocó el cuerpo de Ieshúa cuando lo bajaron del madero, ya fuera para envolverlo en lienzos o para perfumar el cuerpo, ya que la Toráh de Elohím dice en Be Midbár/Números 19:11 “11El que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo siete días.” Cuando Ieshúa resucitó solo pasaron 3 días, y como Sumo Sacerdote que era y es, a causa de este mandamiento no le fue permitido a Miriam de Magdala tocar a Ieshúa, porque podría estar inmunda por tocar el cadáver y Ieshúa aún no había subido al Padre.
El verso 3 de Hebreos 8 en la parte final dice esto; por lo cual es necesario que también éste (Ieshúa) tenga algo que ofrecer, y como hemos leído y aún por leer, se ofreció siendo el Sumo Sacerdote, se ofreció siendo el verdadero Cordero, siendo pan sin levadura, parte integral de ofrendas de paz, etcétera y, siendo las primicias de la cosecha. Por supuesto que tenía algo que ofrecer y es así como seguimos aprendiendo que Ieshúa cumplió a la perfección con las obras de la ley según Elohím las demandaba y no al santuario hecho de mano de hombre, (figura del verdadero ya que Elohím dio las instrucciones del mismo), sino al Verdadero, en el Cielo delante de Elohím. Ieshúa es la primicia de la resurrección y de nuestra salvación, bendito sea Elohím Altísimo.
En bikurim también ocurrieron eventos importantes a lo largo de la Historia de Israel, y ejemplo de ello fue cuando Israel cruzó el mar rojo, entre otros.
Desde el día en que se ofrece delante de Iahvéh la ofrenda de Bikurim existe una cuenta de 50 días, conocida como la cuenta del el omer, y esta cuenta de 50 días, es la que nos lleva a la siguiente fiesta de Iahvéh (2ª de las 3 anuales), que es Shavuot.
SHAVUÓT/PENTECOSTES
Vaikráh/Levítico 23: 15 al 21
Sobre esta fiesta de Iahvéh se podría escribir y escribir muchas cosas, al igual que cualquier otra, pero nosotros seguiremos centrándonos en nuestro tema, en como fuimos guiados y como la Toráh de Elohím con sus obras, nos mostró quién sería el Mesías, como lo identificaríamos. La verdad es que con lo ya escrito, todas las coincidencias en tan solo una persona nos serían muy válidas, pero vamos a continuar hasta el final y ver que Toda la Toráh de Elohím nos guía al Mesías Ieshúa.
Shavuot tiene que ver y son temas fundamentales con el compromiso matrimonial con Elohím, tiene que ver con la entrega de la Toráh y la llegada del Rúaj Ha Kódesh/Espíritu Santidad para permanecer en el creyente en Ieshúa y también con la cosecha del trigo.
La promesa de que Elohím pondría su Toráh dentro de nosotros la podemos ver aquí, en esta Fiesta de Iahvéh. Cuando el pueblo de Israel se presentó delante de Elohím, que antes que nada tuvieron que estar dos días purificándose y al tercer día presentarse delante de Él y así pactar el contrato matrimonial. Que este mismo contrato era y es la Toráh de Elohím (parte de las condiciones vienen en Deuteronomio 28) y ésta entonces, fue plasmada en las tablas de piedra. Uno de los acontecimientos que los Sabios de Israel compartieron con el sabio Johanan en este evento fue el siguiente: “16Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento. 17Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Elohím; y se detuvieron al pie del monte.”Shemót/Ex 19:16 al 17. Johanan concluye que el pasaje no dice el relámpago sino los relámpagos, así que la voz de Elohím se dividió y se manifestó en setenta voces, en setenta lenguas/idiomas, para que así TODAS las naciones pudieran entender, (ya que antes se decía que había 70 naciones en todo el mundo).
Ahora leamos el pasaje (paralelo prácticamente al del Shemót que leímos antes) de Hechos 2 del 1 al 12: “1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Elohím. 12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?”
¿No es exactamente lo que el sabio Johanan describió? Vino la promesa del Consolador a los creyentes para sellarlos perpetuamente y les fue dada la capacidad de hablar en TODOS los idiomas, ya que allí estaban todas las naciones representadas (Hechos 2:5). Por lo tanto, TODAS las naciones podrían entender el Mensaje de Elohím. Elohím es un Matemático con una precisión perfecta y una vez más podemos ver y comprobar como Elohím lo preparó todo para que identificáramos al Mesías (y viéramos la veracidad del mensaje de Ieshúa) junto con la llegada del Rúaj ha Kódesh para hacer todas las cosas perpetuas en Ieshúa y ser guiados viviendo por y en él.
Con la llegada de la Toráh, llegó el sistema Aarónico, los sacrificios/ofrendas, el tabernáculo/Templo y todos los demás mandamientos, las fiestas, etcétera. Todo entregado para guiarnos al Mesías, ya que era sombra de lo que tenía que llegar y es allí donde comenzó la Congregación/Iglesia de Elohím “38Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación=(en griego pone ekklesía) en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos;” Hechos 7:38. (El paréntesis es mío). Todo este comienzo de la Congregación/Iglesia, muchas de las cosas fueron físicas para darnos a entender las cosas espirituales, pero a raíz de este pasaje comprobamos y aclaramos muchas dudas del comienzo de la Congregación/Iglesia, ya que con Ieshúa tenemos el continuum de esta misma Congregación que empezó con Moshéh.
La entrega de la Toráh de Elohím fue escrita en piedra, pero con la llegada de la promesa del Rúaj Ha Kódesh fue escrita en nuestros corazones, antes era lo que demandaba la letra la Toráh y ahora es lo que demanda el Espíritu de la Toráh. Ahora, nuestros cuerpos son Templos para Elohím aquí en la tierra y para ser ministrados en este Templo, en cada uno de nosotros, Ieshúa cumplió todo: “15Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.17Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. 18De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre. 19Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, 20diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado. 21Y además de esto, roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio. 22Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.”
El verso 15 habla de éste Pacto Renovado que hizo Ieshúa y que a través de su muerte, nos limpiara por completo de las transgresiones que había en el primer pacto, ya que los sacrificios de animales con su sangre, no podían hacernos perfectos delante de Elohím como ya ha sido escrito y como comenté anteriormente. Con su muerte cumplió con este Pacto Renovado (versos 16 y 17), y el sello de la confirmación de este pacto era la sangre. Moshéh anunció todos los mandamientos, tomó la sangre de los animales y con agua, los roció sobre el libro y a todo el pueblo y además de todo esto, roció sangre sobre el tabernáculo y todos los vasos, porque sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
¿No es esto exactamente lo que Ieshúa hizo por nosotros? Derramó su sangre hasta que le salió agua, él siendo La Palabra de Iahvéh se roció con su propia sangre así mismo (Él es el Libro, desde el Alef al Tav) y todos aquellos que lo recibimos como Señor y Salvador somos rociados con su sangre, y nos convertimos en tabernáculos/templos aquí en la tierra (ya que él habita=skenóo (skenóo en griego significa: acampar, ocupar o residir como Elohím lo hizo en el tabernáculo, y skenóo viene de skénos que significa: residencia temporal en el cuerpo humano, o sea, como morada del espíritu) en nosotros) y es su sangre rociada sobre/en nosotros y es así como somos purificados, como Templos. Y esto fue así porque puso sus “leyes” dentro de nosotros. ¡Que plan más PERFECTO!
Pues con esto, vamos a terminar con las Fiestas de Primavera, las cuales hablaban mucho sobre la 1ª venida del Mesías (que es lo único de lo que estoy escribiendo, para reconocer que Ieshúa es el Mesías). Seguidamente, en otoño vienen las otras Fiestas de Iahvéh, que hablan también de la 1ª venida, pero hacen más énfasis en la 2ª venida del Mesías y de las cosas por acontecer en el futuro.
Las fiestas de otoño son: Iom Ha Teruah/El Día del Despertar, seguida de Iom Ha Kipurim/El Día de la Expiación y después comienza la 3ª Fiesta anual de Iahvéh que es Sukót/La Fiesta de los tabernáculos e inmediatamente después de Sukót, viene o comienza el día de Shemini Atzeret/el Octavo día de la Congregación junto con Simjat Toráh/el Regocijo de la Toráh.
IOM HA TERUAH/EL DÍA DEL DESPERTAR
Vaikráh/Levítico 23: 23 al 25
Este día tiene muchos simbolismos con el futuro, pero también nos habla de arrepentimiento, de el despertad porque las puerta son abiertas y la ceremonia de la boda esta al comenzar (esto me recuerda a la parábola de las diez vírgenes), también del uso del Shofar, del día del juicio, del tiempo de la tribulación y también nos habla de la coronación del Mesías como Rey, entre otras cosas.
De lo único que voy a escribir aquí, es que Ieshúa es su primera venida, vino como el Mesías sufriente para salvarnos de nuestros pecados, y que un día con gran sonido de Shofar seremos llevado/escondido o escapar del tiempo de la tribulación, que dice 1ª Tesalonicenses 4:16 al 18: “16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta (Shofar) de Elohím, descenderá del cielo; y los muertos en Mesías resucitarán primero.17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” (El paréntesis es mío) Así todos aquellos creyentes que él solo sabe, presenciarán la coronación de Ieshúa como Rey y así en su segunda venida reinar junto a él.
Porque él ya no descenderá como el Mesías sufriente sino como el Mesías Hijo de David. Debemos buscar a Elohím cada día y velad, porque el día esta cerca, así que limpiémonos y hagamos sendas rectas, no seamos con las 5 vírgenes insensatas, sino seamos prudentes andando en Temor y Temblor delante de Elohím.
IOM HA KIPPURIM/EL DÍA DE LA EXPIACIÓN
Vaikráh/Levítico 23: 26 al 32
Parte del día de la expiación viene descrito en Vaikráh/Levítico 16. En este día el sumo sacerdote tenía varías funciones que hacer. Explicado de una forma resumida, él tenía que presentar dos machos cabríos como ofrendas, uno era por Iahvéh y el otro por Azazel. También un becerro. Sacrificaba el becerro para limpiar/purificar el Templo de todas las impurezas del sacerdote y los suyos, después se echaba suerte sobre los dos machos cabríos y uno de ellos era escogido. El que fuere escogido (por Iahvéh) se sacrificaba para limpiar el Templo de las impurezas de cualquier pecado del pueblo de Israel. El otro macho cabrío (por Azazel) era enviado al desierto, pero antes de que lo enviaran, el sumo sacerdote ponía sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo (el Azazel), y empezaba a confesar todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío y éste era enviado al desierto por un hombre destinado para eso.
Dice las Escrituras sobre Ieshúa: “4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Elohím y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Iahvéh cargó en él el pecado de todos nosotros.” Ieshaíahu/Isaías 53: 4 al 6. La alusión a este pasaje de Ieshaíahu la comparte Shául a los corintios cuando les dice: “3Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Mesías murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;” 1º Corintios 15:3. Dice ahí conforme a las Escrituras, y a las Escrituras que se estaba refiriendo, es al libro de Ieshaíahu/Isaías.
Claramente la alusión del macho cabrío que era por Iahvéh, está totalmente representada por Ieshúa, que fue sacrificado para la expiación de los pecados de el pueblo y no solo por los del pueblo sino por todo el mundo, como Iojanán lo expresa a través del Rúaj ha Kódesh en su 1ª Carta 2:2 “2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.”
Cuentan los sabios de Israel, que para saber si sus pecados eran limpiados y Elohím había aceptado el sacrificio, ellos ponían un trozo de listón rojo en la puerta del Templo antes de que fuera enviado el macho cabrío al desierto. Cuando finalizaba todo este ritual que Elohím mandó, si el listón rojo se volvía/tornaba en blanco, quería decir que Elohím había aceptado el sacrificio y el perdón de los pecados. Ahora bien, los sabios cuentan que cuarenta años antes de la destrucción del Templo, el listón rojo dejó de volverse en blanco, clara alusión y una vez más a Ieshúa, porque es exactamente en la época en que Ieshúa fue sacrificado en el madero.
Cuando el sacerdote sacrificaba a los animales sus vestidos se llenaban de sangre y tenía que limpiarse; “27Todo lo que tocare su carne, será santificado; y si salpicare su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre que cayere, en lugar santo.” Vaikráh/Levítico 6:27.
Ieshúa derramó toda su sangre recorriéndole por todo su cuerpo, el listón estaba rojo, pero cuando Ieshúa resucitó apareció con ropas blancas de lino, el listó se tornó a blanco, por lo tanto, Elohím aceptó el sacrificio de Ieshúa para el perdón de los pecados de los hijos de Israel y de todo el mundo, ¡Bendito sea Elohím!
Otra alusión clara a Ieshúa es está “27Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación;”Vaikráh/Levítico 16:27. Leamos ahora que dice el Autor de Hebreos 13: 10 al 13 “10Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo. 11Porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamento. 12Por lo cual también Ieshúa, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. 13Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio;” Impresionante, ¿verdad?
Ieshúa es nuestro Iom Ha Kipurim, él expió todos nuestros pecados, él fue el macho cabrío por Iahvéh y sus ropas de lino blanco y resplandeciente demostraron que Iahvéh aceptó el sacrificio de Ieshúa.
Al sumo sacerdote solo le era permitido entrar una vez al año al Lugar Santísimo, era en este día, el día de la expiación: “11Pero estando ya presente Mesías, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,12y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.” Hebreos 9:11 y 12.
“19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Ieshúa el Mesías, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Elohím, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.” Hebreos 10:19 al 22.
SUKÓT/LA FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS
Vaikráh/Levítico 23: 33 al 36
Iojanán/Juan 1:14 dice “14Y aquel Verbo (aquella Palabra) fue hecho carne, y habitó (En hebreo esta palabra de habitó es Sukáh/Tabernáculo/Cabaña, en Gr. Skenóo) entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” (Los paréntesis son mío)
En Shemót/Éxodo 25:8 dice: “8Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.”
El propósito desde el principio de Elohím siempre fue habitar en medio de su pueblo, primero fue por medio de una tienda/tabernáculo/Templo, pero después, lo verdadero, fue en el cuerpo de Ieshúa. Él habitó con toda la plenitud sobre el cuerpo, haciendo Sukáh/Mishkán(Hb.)/Skenóo(gr.) en Ieshúa y así poder habitar en miedo de su pueblo. Esto mismo ya fue profetizado en la Toráh de Elohím en Vaikráh/Levítico 26: 11 y 12: “11Y pondré mi morada (Mishkán Hb./tabernáculo/Cabaña) en medio de vosotros, y mi alma no os abominará;12y andaré entre vosotros, (ando por medio del cuerpo de Ieshúa) y yo seré vuestro Elohím, y vosotros seréis mi pueblo” (Los paréntesis son mió) Se hizo semejante a nosotros, se hizo lo más cercano posible y nos salvó.
Normalmente en Sukót se lee el pasaje de Ieshaíahu/Isaías 12:3 que dice: “3Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.” Como todos sabemos, Ieshúa significa Salvación/Elohím Salva y vemos aquí una clara alusión a Ieshúa que es la fuente de vida (Lean Rev/Apo 21:6) ¿y que hizo Ieshúa?
“37En el último y gran día de la fiesta, Ieshúa se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Ieshúa no había sido aún glorificado.” Iojanán 7:37 al 39.
En este último día de la fiesta, los sacerdotes daban siete vueltas alrededor del altar cantado el verso 25 del Tehiláh/Salmo 118 y gritaban 7 veces “Oh Iahvéh, sálvanos ahora, te ruego;” por eso Ieshúa se puso en pie y dijo lo que dijo ese día.
Otra clara alusión a Ieshúa, fue cuando Ieshúa sanó a un ciego de nacimiento, donde dijo: Iojanán 9:5 “5Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.” Parte de la celebración de esta fiesta y mandato de Elohím era que en “36Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Iahvéh;” Vaikráh/Levítico 23:36. Poco antes, Ieshúa les dijo a los fariseos: “12Otra vez Ieshúa les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” Iojanán 8:12. Ieshúa en medio de esta Fiesta a Iahvéh era (y es) la ofrenda encendida, por eso él manifestó que él era la Luz del mundo. También otra alusión, a esta fiesta se le conoce (como expresión idiomática en hebreo) como la fiesta de las luces, ya que al Templo como ceremonia, se le iluminaba, porque era considerado (y era) la luz del mundo (donde habitaba la presencia de Elohím), y es exactamente lo que Ieshúa dijo que era (y es) “Yo soy la luz del mundo”, siendo él, el verdadero Templo de Elohím.
Esta fiesta está llena muchos significados, tiene que ver con el nacimiento de Ieshúa, tiene que ver con la era mesiánica/el milenio, tiene que ver con todas las naciones que la celebrarán, tiene que ver con ser luz al mundo, tiene que ver con la cubierta que Elohím alzó sobre nosotros, entre otras cosas más, pero en estos pasajes anteriores, una vez más, hemos podido estudiar, ver y comprender que Elohím habita en medio de su pueblo por medio de Ieshúa, y él habita en medio nosotros por medio del Rúaj Ha Kódesh, como así lo dijo Shául en 2ª Corintios 6:16b “...Porque vosotros sois el templo del Elohím viviente, como Elohím dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Elohím, y ellos serán mi pueblo.”Cumpliendo así las obras de la Ley
Ahora pasaremos al Octavo día de la fiesta.
SHEMINI ATZERET/EL OCTAVO DÍA DE LA CONGREGACIÓN JUNTOCON SIMJAT TORÁH/EL REGOCIJO DE LA TORÁH. - Vaikráh/Levítico 23:36
Esta fiesta se celebra inmediatamente después de los siete días de Sukót. El siete es símbolo de la perfección y el ocho es símbolo de la eternidad, como si fuera un tiempo fuera del tiempo. Por eso, Shemini Atzeret significa o se entiende como “permanece un día más conmigo”
Esta fiesta se extiende con el Simjat Toráh, el día de mayor regocijo de todos, ya que la Toráh de Elohím es la que nos instruye en la vida diaria, es la que nos guió (y guía) al Mesías, es la que nos da el conocimiento de cómo y quién es Elohím, como actúa, como se mueve y comprender su plan Maestro, y es con ella que podemos entender TODA LA ESCRITURA.
Ieshúa es el autor de la Toráh, él mismo es la Toráh, él es el Rabí/Maestro de la Toráh y cuando él vuelva para Gobernar a todas las naciones, nos enseñará verdaderamente a guardar la Toráh de Elohím y es ahí donde nos daremos cuenta de tantos errores que hemos cometido durante toda la historia. Es entonces cuando constantemente estaremos regocijándonos de la Toráh de Elohím y Bendito sea su Santo nombre, porque a través de Ieshúa, hemos podido comprobar como ÉL cumplió con las obras de la ley, como cumplió con toda la Toráh de Elohím al completo y a la perfección. Con este estudio/artículo, espero y deseo, que podamos entender mejor las Escrituras y comenzar a ser aún más libres.
ALGUNOS PASAJES
Todos los paréntesis que voy a introducir en los pasajes, serán míos, para explicar con mayor exactitud los versos.
Dice Shául en Romanos 3:19 y 20: “19Pero sabemos que todo lo que la ley (la Toráh de Elohím) dice, lo dice a los que están bajo la ley (bajo la ley del pecado y muerte, Rom:8:1-2), para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Elohím (nadie tiene excusas por sus pecados porque la Toráh de Elohím dice cuales son); 20ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él (la perfección no la da las obras de la ley, como ya hemos estudiado, a causa de la debilidad de los sacerdotes que les rodeaba y que morían y hacían sacrificios de continuo y por lo tanto, se hacía memoria de los pecados cada año y además de todo esto como ya se dijo, la sangre de los animales no podía hacer perfecto a nadie, con lo cual, nadie podía justificarse delante de Elohím); porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”
Continúa diciendo Shául, Romanos 3:21 al 26: “21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Elohím (Ieshúa), testificada por la ley (la Toráh de Elohím) y por los profetas; 22la justicia de Elohím por medio de la fe en Ieshúa (creímos a Iahvéh como Avrahám), para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Elohím, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Mesías Ieshúa, 25a quien Elohím puso como propiciación por medio de la fe en su sangre (12y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención, Hb 9:12), para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados (15Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, Hb 9:15), 26con la mira de manifestar en este tiempo su justicia (el tiempo de su justicia llegaría en el tiempo de reformar las cosas, como dice Hb9:10c: “impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas” (las cosas impuestas eran todo lo relativo a las obras de la ley, hasta que llegara la reforma)), a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Ieshúa.”(Por eso, Él es el único que tiene el poder de justificar, a todos los que pone su fe en Él, nuestro verdadero cordero).
Y por último dice Shául, Romanos 3:27 y 28: “27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe(en Ieshúa) sin las obras de la ley (sin más necesidad del sistema levítico que quedó finalizado con Ieshúa).” Y en el 31 de este mismo capítulo dice: “31¿Luego por la fe invalidamos la ley? (las obras de la ley, parte de la Toráh de Elohím)En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.” (¿Porqué confirmamos la ley? Porque las obras de la ley (junto con toda la Toráh) nos confirmaría quién sería/es el Mesías.
“4porque el fin (aquí donde pone el fin, en griego es “Télos” que significa el propósito o el objetivo, así que el propósito/objetivo de la ley es Mesías) de la ley es Mesías, para justicia a todo aquel que cree.” Romanos 10:4.
Con estos pasajes, podemos explicar el de Gálatas 2:16 que prácticamente habla de lo mismo que en Romanos.
En Gálatas 3: 1 al 5 dice Shául: “1¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Ieshúa el Mesías fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?2Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? (este verso lo explica otros versos que el mismo Ieshúa expresó en el último día de la fiesta de Sukót “37En el último y gran día de la fiesta, Ieshúa se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Ieshúa no había sido aún glorificado.” Iojanán 7:37 al 39. Cuando Ieshúa fue glorificado, todos los creyentes recibirían por medio de él, el Espíritu por medio de su obra redentora, ya que no era posible recibir el Espíritu a través de las obras de la ley porque la promesa de que Elohím habitaría en nosotros, era a través y solo por medio de Ieshúa, como hemos estudiado antes, ¿entendemos?)
3¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? (Aquí Shául hace una pregunta sensata a los gálatas, diciéndoles que como podían acabar por la carne, dando a entender que estaban haciendo cosas del sistema finalizado (e incluso pecar en la carne Gal4:8 en adelante.) El autor de Hebreos habla del primer pacto y sus ordenanzas de culto. También habla de como estaban distribuidas las cosas en el tabernáculo, dice lo siguiente, Hebreos 9: 1 al 10: “1Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. 2Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. 3Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, 4el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; 5y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle. 6Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; 7pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; 8dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. 9Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, 10ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.” Con este pasaje explica claramente el verso 3. “ 4¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. 5Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”¿Seguimos entendido?
Después de estos versos, Shaúl continúa hablando de Avrahám y con lo que ya fue explicado en la parte de Romanos podremos entender estos versos, pero hay una cosa que aclarar, dice Shául: “10Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas” Gálatas 3:10.
¿Por qué están bajo maldición? Porque la MALDICIÓN de la Ley, es y era el pecado y su consecuencia, la muerte, NO QUE LA LEY SEA MALDICIÓN (fue y es nuestro AYO/TUTOR O PEDAGOGO y también nos instruye en lo que está bien o está mal) como muchos han creído. Las obras de la ley que no hacía perfecto al pecador, como ya hemos estudiado, porque siempre se hacía memoria de los pecados, por lo tanto, todos estaban (estábamos y otros están) bajo la maldición o bajo la ley del pecado y muerte, por eso “13Mesías nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero) Gálatas 3:13. En Lucas 24: 21 decían entre si algunos discípulos “21Pero nosotros esperábamos que él (Ieshúa) era el que había de redimir a Israel;” y así fue. Así es como hizo Ieshúa el Mesías, nos redimió de todos nuestros pecados para siempre, porque una vez y para siempre se ofreció para darnos salvación eterna. Y ese lugar que nosotros merecíamos como pecadores, lo tomó él, él fue colgado en el madero y así fue hecho maldición por nosotros, porque la maldición de la ley era los pecados de la humanidad, que su comienzo fue con pecado de Adán.
Por eso, la promesa a Avrahám es por fe (en Ieshúa, creímos A La Palabra de Iahvéh), leamos Gálatas 3:17 y 18: “…la ley (Toda la Toráh) que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. 18Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa(por fe); pero Elohím la concedió a Abraham mediante la promesa (la fe).”
Lo que continúa Shául explicando (Gálatas 3:19 - 4 en adelante) en los siguientes versos, lo hemos estudiado ya, porque esto mismo se repite en el libro de Romanos que ya examinamos.
Un poco más adelante Shaúl dice algo importante e interesante, que es lo siguiente, Gálatas 5: 3 al 6 “3Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4De Mesías os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.5Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6porque en Mesías Ieshúa ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.”
¿Por qué si se circuncida esta obligado a guardar toda la ley?(cuando dice toda la ley es porque está enfatizando en las obras de la ley) Porque la circuncisión vino después de la promesa que fue por fe en/a Avrahám y como sello de esta promesa vino la circuncisión en la carne, lo cual significó que hasta que no viniera el Mesías, todos dependían de las obras de la ley, porque Elohím así lo estableció siendo paciente con nosotros. Pero cuando Ieshúa vino y fue revelado, finalizó estas obras de la ley y ya no había (hay) mas necesidad de la circuncisión en la carne, (la circuncisión era un símbolo de la circuncisión que verdaderamente quería Elohím, que era la circuncisión de nuestro corazón, que fue lo que Ieshúa hizo en nosotros. Romanos 2:28 y 29). Pero si éstos se circuncidaban en la carne, declaraban con sus actos que por medio de la ley (obras de la ley) se justificaban delante de Elohím y no según la promesa, y como estamos estudiando, sabemos que por medio de las obras de la ley nadie se justifica. Por eso de la gracia caen todos los que se circuncidan en la carne, y buscan su justificación por medio de las obras de la ley y no por la fe, ya que esto también declara que el sacrificio de Ieshúa de nada sirvió, por lo tanto, hacen que se desligan de Él.
Respecto a esto, debemos de obedecer lo que Shául nos exhortó que hiciéramos “17Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Elohím llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. 18¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. 19La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Elohím. 20Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.” Como hemos leído en este pasaje, lo que es verdadero e importante es el guardar los mandamientos de Elohím.
Espero que con este estudio/artículo, muchas de las dudas que teníamos se nos hayan aclarado. La verdad es que se podría escribir de cada apartado o temas, muchos libros, pero aquí y por motivo de espacio, he intentado resumir lo mejor posible cada uno de ellos y al mismo tiempo escribirlo de una forma muy sencilla, para que todos podamos entender.
Y por último ya, debemos tener muy en cuenta, que si que debemos de guardar los mandamientos de Iahvéh, pero siempre sabiendo que significa en nuestras vidas y en la vida de los que nos rodean, por eso debemos saber y siempre tener presente a la hora de cumplir los mandamientos el AMOR Y LA MISERICORDIA, no solo con nosotros mismos, sino que ESPECIALMENTE con nuestro PRÓJIMO. Esto, debemos de tenerlo presente diariamente y bien sabido o aprendido para llevarlo a la práctica, porque no todos está preparados, ni para cumplir los mandamientos, ni para entender el porqué.
Todo es un proceso, para algunos más lento y para otros más rápido, por eso no debemos de corren en vano, sino cada uno a su ritmo pero firme. Un ejemplo claro lo tenemos, en que hay personas que inmediatamente quieren guardar las Fiestas de Iahvéh como el que más, y está bien este “celo” por así llamarlo, pero debemos de tener cuidado no vaya a ser que este “celo” que sentimos nos consuma. Antes de guardar las Fiestas (he puesto este ejemplo como podría ser cualquier otro), debemos de estudiar, aprender y entender lo que significa para nuestras vidas, para con nuestro prójimo y especialmente para con Elohím y así poder entender el propósito de las Fiestas. Poco a poco y cada año empezaremos a guardar las Fiestas como Elohím demanda bajo Ieshúa.
También debemos de tener en cuenta que la gran mayoría de nosotros venimos de un contexto donde hemos vivido sin la Toráh de Elohím, no teníamos conocimiento de nada, por eso no debemos pretender de la noche a la mañana saberlo todo o llevarlo todo acabo, sino que con amor y paciencia en el temor de Elohím debemos aprender. Os comparto esto, como un consejo en el amor de Ieshúa hacía vosotros y como así mismo aplico a mi vida. Para que no nos desviemos del camino y vivamos guiados como el Rúaj Ha Kódesh/Espíritu de Santidad nos dicte y no nuestra carne ni nuestra mente, así que corramos firmes esta carrera “1Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,2puestos los ojos en Ieshúa, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió el madero, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Elohím. 3Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.” Hebreos 12:1 al 3.
Mi oración para todos vosotros es ésta: “24Iahvéh te bendiga, y te guarde;25Iahvéh haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;26Iahvéh alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.” Be Midbár/Números 6:24 al 26.
POR: VÍCTOR LOBO